Real Madrid y AC Milan, los súper campeones que se despiden de la Champions League
La UEFA Champions League se sacudió esta semana con la eliminación de dos súper campeones de Europa: el Real
Madrid y el AC Milan.
La caída de ambos sirvió de confirmación. En el caso del merengue, de la "maldición de los octavos": desde
2004 que no consigue superar esa instancia. Para el rossonero, fue otro mensaje claro de que hace tiempo llegó la hora de la renovación.
Pero vayamos partido a partido para ver qué más dejó esta semana y qué puede pasar la que viene, cuando se
cierren los cuartos.
REAL MADRID-OLYMPIQUE LYON
No sé si recuerdan lo que escribí tras el partido de ida: para el Real Madrid no iba a ser una parada fácil. el Olympique de Lyon ya lo había complicado varias veces en Europa - de hecho, el Real
Madrid no lo ha podido derrotar en seis encuentros.
Está claro que este Lyon no es el que ganó siete títulos seguidos, pero sigue siendo un equipo muy bien
parado. Incluso, el 1-0 de la ida fue exiguo.
Tuvo, sin embargo, un momento que podría haberle resultado fatal: el primer tiempo en el Bernabeu. El equipo
francés se paró demasiado atrás e hipotecó el partido. En esos 45 minutos, si el Real Madrid hubiera tenido mas precisión lo podría haber liquidado. No hubiera sido injusto que el local se fuera
al descanso hasta tres goles arriba.
Pero eso no pasó, y en la segunda etapa el visitante cambió el chip: lo fue a jugar de igual a igual de
arranque, quizás sin crear demasiado peligro, pero ya era otro Lyon.
Lo peor es que también se vio otro Real Madrid, uno con menos presencia, menos presión y un bajón en lo
físico, con lo cual ya no creaba tantas situaciones. El Lyon, en cambió, usufructuó su oportunidad, y lo hizo en un momento clave
Getty ImagesLópez celebra con Pjanic el gol del empate y la clasificación
Real Madrid intentó reaccionar, pero con solo 15 minutos, 20 máximo con el alargue, para hacer dos goles,
tuvo que quemar las naves. Se vio obligado a salir de igual a igual y eso lo condicionó y lo expuso sobremanera.
Es más, si Lyon hubiera acertado de contra con las chances clarísimas que tuvieron Lisandro López y César
Delgado, lo hubiera ganado por un marcador catástrofe.
Aprovecho para felicitarlo a Delgado por su actuación, en un rol inusual de mediocampista por afuera. Empezó
el partido corriendo detrás de Sergio Ramos, para terminar con Ramos corriendo detras de él. Me da placer mucho que despues de dos años jugando los pocos minutos que le otorgaban, se haya ganado
la titularidad y esté demostrando toda su valía.
En cuanto al Madrid, la gran pregunta es: ¿y ahora, qué? El karma de los octavos sigue existiendo, pero el
gran problema es que esta vez la final se juega en el Santiago Bernabeu.
Eso hará que el periodismo, que ya parece estar volcado en contra de Manuel Pellegrini, recargue más todavía
las tintas sobre el DT chileno, al que sólo le queda la Liga (recordar que en la Copa del Rey el Madrid también sufrió una eliminación traumática). Son pocos los presidentes con espaldas para
soportar esa presión y respaldar al técnico.
Más allá de la crítica obvia al gasto millonario que hizo el club, el problema que veo es que, con tantos
jugadores de nombre, muchas veces se resiente el funcionamiento colectivo. Vaya en descargo del Real Madrid que podría haber definido el partido en el primer tiempo y no lo hizo, y en ese caso,
en este momento estaríamos hablando de otra cosa.
MANCHESTER UNITED-AC MILAN
Muchos de mis lectores me habían criticado cuando escribí que la serie estaba prácticamente cerrada con la victoria del Manchester como visitante. Pero realmente me parecía muy difícil que el
Milan ganara por dos goles en Old Trafford, y así fue: el partido de vuelta se terminó rapidísimo, en el momento en el que Rooney anotó el primer gol.

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Ir abajo en el resultado contra un Manchester de mentalidad ganadora le cortó las piernas al Milan, que necesita un recambio profundo. Su promedio de edad sigue siendo alto, y eso lo sufre sobre
todo su mediocampo, que es el mismo al que tuve enfrente en 2003, cuando ganamos la Intercontinental con Boca. Seedorf, Pirlo, el hoy lesionado Gattuso y Ambrosini ya llevaban años en primera en
ese entonces, y el tiempo no se detuvo.
En cuanto al Manchester United, está mostrando todo su poderío, en la Champions y en la Premier. Y tiene a un
Rooney intratable, que llegó a los 30 goles en la temporada y que le da un plus a un equipo con nivel de campeón.
ARSENAL-PORTO
Aquí sí debo reconocer que le tenía más fe al Porto. Si bien había ganado la ida por dos acciones desafortunadas del arquero del Arsenal, el equipo portugués tiene una historia europea que hacía
pensar que iba a ser un rival complicado de superar para el Arsenal.
Pero eso jamás sucedió: su planteo fue demasiado defensivo, con un solo delantero. Si algún otro jugador se
sumaba a la ofensiva, siempre el que atacaba quedaba aislado del resto.
Eso hizo que el Arsenal se adueñara del partido desde el vamos y dominara fácilmente, pudiendo haber marcado
mucho más que cuatro goles.
Ya son dos ingleses en cuartos, y podría haber un tercero la semana que viene. Si Chelsea se suma, será
interesante ver cómo ese trío compite en los dos frentes de manera simultánea.
BAYERN MUNICH-FIORENTINA
A mi manera de verlo, Fiorentina debería haberse clasificado. La Fiore manejó el partido y tuvo más situaciones, pero el Bayern fue más práctico, aunque no lo tengo entre mis
candidatos.
Es que el gol de visitante lo clasificó, pero dudo que le haya dado una gran tranquilidad para el futuro. Va
primero en la Bundesliga, es cierto, pero le falta funcionamiento colectivo. Perdió a Demichelis por lesión, Gómez no rinde acorde al valor que se lo pagó, Klose no juega tanto y siento que Van
Gaal no está conforme con el equipo.
LA SEMANA QUE VIENE
Chelsea-Inter será un duelo extraordinario que le robará protagonismo a los demás. Los dos están en deuda en Europa: en los últimos años ganaron sus respectivas ligas, pero la Champions sigue
siendo el gran objetivo.
Pienso que el gol de visitante que anotó el Chelsea le aporta mucho, pero será una serie cerrada. Los
ingleses tienen que pensar que enfrente tendrán a un equipo italiano, que juega bien de contraataque y cuyo técnico, Mourinho, pasó por el Chelsea y lo conoce muy bien.
El Chelsea tendrá que mantener un balance delicado entre salir a buscar el partido y no apresurarse, por más
que su público lo lleve. Tiene 90 minutos para hacer un gol, que es todo lo que necesita para avanzar.
El miércoles tendremos al Barcelona contra el Stuttgart. El multicampeón se hizo alcanzar en la Liga con el
empate en Almería y demostró que está pagando un poco la falta de continuidad. Sus jugadores clave se fueron lesionando en diferentes momentos, y eso hace que no estén todos en el mismo nivel
futbolístico al mismo tiempo.
El Barcelona tiene una preocupación agregada: ahora tiene que pensar no sólo en la Champions sino en la Liga,
ya que el Madrid tendrá un solo partido por semana y un único objetivo.
Como si esto fuera poco, los hinchas del Barsa se acostumbraron a ganar todo y quieren repetir. Como siempre
lo dije y alguna vez lo viví, si completar una temporada con múltiples títulos es difícil, más todavía es confirmar todo eso a la siguiente.
En cuanto a los otros dos partidos, creo que el Sevilla llega en una posición cómoda al haber empatado 1-1
afuera con el CSKA de Moscú, y lo mismo sucede con el Bordeaux, que le ganó 1-0 al Olympiakos de visitante. El equipo francés además llega ocupado con el campeonato, donde viene de perder un
partido atrasado (todavía tiene otro pendiente) y no pudo conseguir tranquilidad en la punta
Por Carlos Bianchi
ESPNdeportes.com